Blaliden de Ikea, la alternativa a Detolf

Como ya sabrás, la vitrina Detolf de Ikea ha pasado a mejor vida. Un mueble que, sin lugar a dudas, era la vitrina por excelencia de todo coleccionista. No había habitación friki sin una Detolf. Y ahora, ¿Qué hacemos? Pues no nos queda otra que buscar una alternativa a Detolf. Y en este artículo vamos a ver una de las serias candidatas, Blaliden de Ikea.

¿Es realmente Blaliden de Ikea una alternativa a Detolf?

Que la alternativa a Detolf es Blaliden, no lo digo yo ¡Lo dice Ikea! Solo tienes que acceder a su página web, escribir la palabra Detolf en su buscador y ver los resultados. No encontrarás nada relacionado con la ya descatalogada vitrina. En su lugar, te aparecerá como primer resultado la nueva vitrina Blaliden. Así que, sin duda, la intención del gigante sueco es que ésta sea una digna sucesora de Detolf.

Ok, ya tenemos heredera, así que todo parece muy fácil. Quiero comprarme unas vitrinas Detolf, me llevo la sorpresa de que ya no se fabrican, pero me dan una alternativa. Ahora la pregunta está clara ¿Hay mucha diferencia entre la una y la otra?

Estéticamente son distintas

Lo que está muy claro es que visualmente son distintas. No digo ni mejor, ni peor. Ni más bonita, ni más fea. Simplemente, son diferentes. Detolf, se caracteriza por ser una vitrina «al aire», sin marcos y sin ningún tipo de distracción visual. Solo un par de maderas gruesas en la parte superior e inferior, para apoyarla y para colocar las luces, nada más.

En cambio, esta nueva vitrina, tiene un marco por todos sus lados. Y esto, para muchos coleccionistas, creo que puede ser un handicap. Aunque, para gustos los colores. Seguro que hay gente a la que le gusta más el diseño de Blaliden y no pasa absolutamente nada.

Imagen comparativa de las vitrinas Blaliden de Ikea (izquierda) y Detolf (Derecha)
Imagen comparativa de las vitrinas Blaliden de Ikea (izquierda) y Detolf (Derecha)

Esta diferencia afecta bastante poco si vas a comprar una sola vitrina o si estás empezando tu rinconcito friki. El problema viene si ya tienes algunas Detolf en tu casa, y querías ampliar con alguna más. Era muy habitual ir añadiendo una Detolf al lado de otra a medida que tu colección crecía. Ahora, tendrás que darle una vuelta, ya que, seguramente, dos vitrinas parecidas, pero no iguales, no queden tan bien.

Cambio de tamaño

No me gusta mucho hablar de muebles o figuras que no tengo por casa. En este caso he hecho una excepción, porque tras ver la nueva vitrina Blaliden de Ikea en persona, me decepcionó un pelín. Tampoco soy un fan incondicional de Detolf, pero creo que en la comparativa sale ganando claramente.

El motivo principal es que Blaliden es bastante más pequeña. Aquí os dejo la diferencia de medidas entre ambas opciones:

Si ya Detolf me parece que iba algo justa de tamaño, pues su heredera es más baja, más estrecha y menos profunda ¡Toma ya! Le falta amplitud para poder colocar más figuras en la base o escenarios más grandes.

Si vas a colocar pocas piezas y que se adapten a los huecos de cada balda, el resultado te va a quedar súper limpio. Pero si pretendes colocar más figuras, van a quedar todavía más apelotonadas que con una Detolf.

Imagen con la comparación de tamaños entre Detolf y Blaliden
Imagen con la comparación de tamaños entre Detolf y Blaliden

No todo son malas noticias

Pero bueno, no todo son inconvenientes. Podemos quedarnos con la parte positiva. Y un punto en el que mejora claramente a Detolf es en cómo están diseñadas las baldas.

Detolf tenía un mecanismo bastante cutre, con unas guías en forma de escalera sobre las que apoyábamos las baldas de cristal. Las guías afeaban el mueble, ya que cantaban bastante y, además, se desaprovechaba mucho espacio.

Imagen de una de las baldas de la vitrina Detolf
Imagen de una de las baldas de la vitrina Detolf

En el caso de Blaliden, las baldas se apoyan sobre el propio marco y queda mucho más limpio. Y, por supuesto, aprovecha todo el espacio disponible, sin quedar ningún hueco a los lados.

Imagen de una de las baldas de la vitrina Blaliden de Ikea
Imagen de una de las baldas de la vitrina Blaliden de Ikea

Y lo que para mí es lo más positivo de esta vitrina es que las baldas sí son regulables. Detolf tenía las baldas fijas y añadir una extra era casi imposible, si no eres un manitas. Por el contrario, Blaliden permite jugar con la altura de las baldas para que tus huecos se ajusten más a las piezas que quieres exponer.

Detolf vs Blaliden de Ikea

Personalmente, prefiero la estética de la nueva vitrina Blaliden. Me encanta que lleve el marco, ya que le da una apariencia algo más robusta y un poco más de clase como mueble. Pero el tema de las dimensiones, me mata por completo.

El espacio, junto a la economía son los dos grandes enemigos del coleccionista. Y Blaliden no ayuda; sino todo lo contrario. Cuesta lo mismo, y te da un poco menos ¿Es una alternativa a Detolf? Sí, por supuesto que lo es. Pero una alternativa un poquito peor.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *